Josetxo Arrieta
08:04
05/04/19

La tibieza del PSOE

Senador de Podemos por Gipuzkoa

La tibieza del PSOE

“Ni chicha ni limoná”, o quizá fuera más acertado decir “ ni carne ni pescado”, o aquello de “entre Pinto y Valdemoro” o “ni fu ni fa”.

Esa es mi sensación viendo el debate y resultado de la moción presentada por el grupo Socialista en el Senado sobre la exhumación de Franco del Valle de los Caídos y la modificación y mejora de la Ley de Memoria histórica.

Así es.Tuvimos la oportunidad de iniciar un nuevo camino hacia la verdad, la justicia, reparación y trabajar por garantías de no repetición, algo que desde hace decenas de años vienen demandando las asociaciones de la memoria.

Teníamos a nuestro favor su apoyo, su trabajo, una cada vez mas extendida conciencia ciudadana que considera el recuerdo, la memoria y la acción de la Justicia como algo positivo y necesario para que lo vivido durante tantos años no vuelva a repetirse.

Podríamos haber decidido, al menos, dónde no enterrar los restos de Franco, tema con el que nos están mareando la perdiz, pero este no era el objetivo del grupo proponente; efectivamente coincidiendo con la efeméride, 20/N de la muerte del dictador en la cama, el PSOE buscaba unos minutos de gloria y algún que otro titular de prensa, para continuar en esa carrera desenfrenada por anunciar medidas y promesas que luego no cumple.

Nuestro grupo parlamentario presentó siete enmiendas a la moción, seis de ellas relacionadas con medidas legislativas, y otra, que pedía “Impulsar las medidas necesarias para que los restos de Francisco Franco no puedan ser enterrados en la catedral de la Almudena y en ningún otro lugar que pueda convertirse en un centro de peregrinación o de exaltación al franquismo”. Y paradojas de la vida, el PSOE no la aceptó.

Como tampoco mostró la mínima empatía con aquellas otras que planteaban “remover los obstáculos que impiden la investigación y enjuiciamiento de los crímenes del franquismo implementando las recomendaciones de los diversos informes de Naciones Unidas; o impulsar las medidas legislativas necesarias para dar cumplimiento a la resolución del Parlamento europeo que insta a prohibir cualquier fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo y que específicamente señala que la Fundación Francisco Franco glorifica una dictadura y sus crímenes. Estos pueden seguir con sus bravatas fascistas porque nadie se lo va a impedir. Ni siquiera intentó molestar un poco al torturador Billy el Niño aceptando poner en marcha medidas legislativas para la retirada de todo tipo de distinciones, condecoraciones y medallas concedidas por el Estado; o lo que es más sangrante todavía, que no aprobara “impulsar las medidas legislativas necesarias para la localización y judicialización de todas las fosas comunes del franquismo y revisar, consultando con víctimas y asociaciones, el modelo actual donde el Estado delega la responsabilidad sobre las exhumaciones de las fosas”.

Y eso que se lo pusimos fácil porque podíamos haber presentado también una enmienda para que los restos del fundador de La Falange, José Antonio Primo de Rivera, que reposan también en el Altar Mayor de la Basílica del Valle de los Caídos, siguiera los mismos pasos.

Pero estaban a otra cosa,y también obviaron manifestar su voluntad política clara para atender todas las reclamaciones y peticiones de exhumación de los familiares de las víctimas cuyos restos mortales se encuentran en la cripta de la basílica del Valle de Los Caídos. Por cierto, daba la impresión que era un valle fantasma porque exceptuando nuestro grupo parlamentario que basó una parte de su discurso en ello,recordando que habría que reconvertirlo en algo que supusiera también exhumar el franquismo para siempre,tampoco se mencionó por los representantes del partido del Gobierno esa posibilidad. De hecho, no se sabe muy bien a qué se estaban refiriendo con lo de la memoria histórica porque prácticamente no se mencionó.
Y, por qué? ¿ Quizá porque ello supondría revisar la Transición e investigar los delitos y promover el conocimiento de lo acaecido tras el golpe militar del 36, la dictadura franquista y la Transición al menos hasta 1983?.

Quizá, quizá, quizá…

El PSOE está a otras cosas. Lo de la exhumación de los restos de Franco fue una de sus primeras promesas pero después de seis meses, ¿en qué momento se encuentra? Desde nuestro grupo confederal nunca nos hemos opuesto a que se hable con la familia, y digo hablar y no negociar, para decidir a dónde llevarlos. Pero recordemos también que la decisión de enterrarlo en el Valle fue una decisión gubernamental, y por tanto, con toda la legitimidad del mundo, y con cierta dosis de valentía, hoy podría hacerlo.

Con cierta dosis de ecologismo democrático igual sería preferible incinerar y que sus cenizas se entremezclen con las aguas del Cantábrico.

Pero, el momento político actual es propicio para seguir dando una de cal y otra de arena. Para decir lo que quiero hacer y a continuación manifestar que no me dejan. Que no es tan sencillo.

Una vez más, el PSOE “ni chicha ni limoná”.

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